El «must» del bienestar.

Compartimos la entrevista realizada a Carolina Solarana para InStyle.

«El kundalini yoga es denominado el yoga de la conciencia. Promueve la fuerza interior y la inteligencia corporal»
Más que una sesión de yoga: es una experiencia que combina respiración, meditación y movimiento para equilibrar tu energía y fortalecer cuerpo y mente. Es el must del bienestar.

 

Por Celia Crespo
Periodista especializada en moda y belleza.

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Siempre me ha parecido curioso cómo ciertas prácticas milenarias pasan de ser desconocidas a convertirse en tendencia absoluta. Basta con que una celebrity o una insider del bienestar la descubra para que la disciplina en cuestión se dispare. Eso es exactamente lo que ha ocurrido con el Kundalini Yoga: desde que actrices como Demi Moore o Kate Hudson se declararon fans absolutas, su popularidad ha subido como la espuma. Sin embargo, a pesar de este auge (y de que cada vez vemos más tipos de yoga en redes, desde el popular vinyasa hasta ashtanga yoga, pasando por el relajante yoga nidra o incluso el yoga facial), el Kundalini sigue siendo una práctica relativamente “menos conocida” en España.

Quizás por eso encontrar profesores especializados no siempre es fácil. Pero los hay. Y si, como a mí, te atraen las energías, los chakras, la idea de desbloquear tu fuerza interior y entender un poco más qué es el yoga más allá de las posturas físicas, probablemente este estilo sea perfecto para ti.

 

Mi camino hasta el Kundalini Yoga

Desde que me adentré en el universo del yoga (primero con vídeos de yoga para principiantes, prácticas de yoga en casa o incluso siguiendo a referentes como Xuan Lan) he buscado encontrar la disciplina que mejor encajase conmigo. No ha sido un camino sencillo. Me encanta el movimiento fluido del vinyasa, el rigor del ashtanga, la suavidad del Hatha Yoga tradicional o incluso las sesiones restaurativas que conectan con la calma, pero necesitaba algo más profundo.

Y lo encontré casi por accidente. En uno de esos momentos vitales en los que tu cuerpo parece pedir auxilio: estaba fatal del estómago, no sabía qué me pasaba y no encontraba respuestas claras. Fue entonces cuando empecé a investigar la medicina ayurvédica, los chakras, mis propias energías… y, sin darme cuenta, llegué al Kundalini Yoga, también llamado yoga de la conciencia.

Sé que puede sonar extraño preguntarse qué tiene que ver el estómago con una práctica espiritual, pero cuando no te encuentras del todo bien y sientes que algo se escapa de lo puramente médico, explorar tu interior puede convertirse en una brújula. A veces, regular la energía, respirar mejor o reconocer tensiones ayuda a ver lo que llevabas tiempo ignorando.

Entonces… ¿qué es realmente el Kundalini Yoga?

Aquí es cuando conocer a personas como Carolina lo cambia todo. Ella lleva más de 20 años en el mundo del yoga, empezó con el Hatha Yoga tradicional y terminó encontrando en el Kundalini su lugar. Es cofundadora de Hara Yoga, colabora con la Escuela Incorpore (PCI) y ha profundizado en Sat Nam Rasayam, una técnica antiquísima de meditación y sanación.

Sus palabras sobre el Kundalini son claras y no puedo modificarlas porque forman parte de su esencia: “El Kundalini Yoga es un Yoga que empodera (y eso se siente desde la primera sesión, algunas alumnas me dicen empiezan la clase como una gatita y salen como una leona) es una disciplina espiritual que combina meditación, posturas, ejercicios de respiración y mantras para despertar la energía vital latente en la base de la columna vertebral (la energía kundalini).”

Además, explica su origen milenario en la India y cómo fue traído a Occidente en 1969 por Yogi Bhajan, asentando el marco para entender esta práctica única dentro de los diferentes tipos de yoga.

¿Qué lo hace tan especial?

Carolina lo define de forma impecable: “El yoga Kundalini se caracteriza por ser una práctica dinámica y energética… A diferencia de otros estilos, utiliza el cuerpo energético como puerta principal de acceso a la conciencia.” Es decir: no esperes una clase centrada únicamente en ejercicios de yoga físicos o en posturas de yoga estáticas sobre la esterilla. Aquí se moviliza tu interior.

El porqué de su efecto transformador

Todos los yogas transforman, sí. Pero Carolina señala por qué este va un paso más allá: “Es denominado el yoga de la conciencia… promueve la fuerza interior y la inteligencia corporal para el equilibrio del cuerpo a nivel mental, emocional y energético.” Y continúa: “Estimula el sistema nervioso y el endocrino, ayuda a reducir los niveles de cortisol… liberar tensiones emocionales, calmar la mente y conectar con la paz interior.” Además, la meditación sostenida, clave en Kundalini, puede generar cambios cerebrales duraderos.

 

Cómo iniciarte (y por dónde empezar)

Si te tienta la práctica, su recomendación es clara: “Buscar una clase guiada por un profesor certificado… Si se practica en casa, comenzar con meditaciones básicas, respiración yóguica y posturas corporales sencillas.” Lo mejor: es apto para todo el mundo, incluso si nunca has pisado una clase o solo has practicado yoga para principiantes en tu salón.

Cómo es una clase real
Ella lo resume así: “Dura aproximadamente 90 minutos y se estructura en cinco partes: mantra inicial, calentamiento y/o pranayama, kriya, relajación profunda (savasana) y meditación.” Cuando sales, la sensación es de claridad absoluta y calma mental.

¿Y los mantras? ¿Da miedo?

Es normal intimidarse, especialmente si vienes de prácticas más silenciosas como el yoga nidra o las clases de estiramientos. Pero la profesora lo explica de forma que todo cobra sentido: “Un mantra puede ser de gran ayuda para la concentración… Puedes decirlo mentalmente o en voz baja, pero siempre con mucha conciencia.” Y aclara: “Los mantras están muy ligados a la práctica de Kundalini Yoga… Son sonidos sagrados que elevan la conciencia y facilitan la dimensión espiritual.”

El Kundalini Yoga es un viaje. No solo un método para mover el cuerpo o trabajar la flexibilidad. Es energía, es respiración, es presencia. Si estás en un momento en el que buscas algo más profundo, quizás sea para ti.